Transformación digital: ¿Va a suponer la COVID-19 un antes y un después?

Según una encuesta del 2018 el 70% de las empresas participantes tenían un plan de digitalización de sus operaciones en marcha.

Áreas de actuación y retos asociados.

Las áreas de actuación eran principalmente: reducción del papel (68%), capacitación en línea (54%), uso de análisis de datos para la gestión de riesgos y la predicción de ventas (39%), uso de redes sociales para marketing, reclutamiento y comunicación (63%) y automatización de TI (50%).

Los retos asociados más relevantes para las empresas fueron: la aceptación de los cambios por parte de los usuarios, asegurar la capacitación de los empleados en las nuevas tecnologías y la definición de políticas y procedimientos para la gobernanza.

Pese a estos avances la actual crisis ha ocurrido, cuando el nivel de madurez digital de la gran mayoría de empresas es todavía incipiente, y desde luego no suficiente como para seguir una actividad “normal” en remoto.

Actuaciones durante la COVID-19

Las empresas, así como las personas a nivel individual, nos hemos visto en la necesidad de aplicar la “distancia social” para disminuir las tasas de contagio y parece que esto continuará siendo así hasta que se pueda disponer de una vacuna.

Ante esta necesidad de disminuir drásticamente la actividad presencial, nos hemos adaptado, tanto particulares como a nivel de empresas, a utilizar la tecnología disponible principalmente en los siguientes ámbitos:

  • Teletrabajo: Las empresas han tenido que adaptarse a marchas forzadas a permitir a sus empleados a teletrabajar. Las que tenían sistemas TI disponibles, de manera rápida y las que no pues apagando el fuego. De buen seguro que los sistemas y procedimientos que se implementen ahora, serán perfeccionados y consolidados para quedarse, y ampliar en un futuro “no confinado” los porcentajes de teletrabajo por las ventajas que tiene en flexibilidad y sostenibilidad.
  • Consumo de servicios online: Así como a nivel individual se incrementa la compra online de comida y otros tipos, también se está incrementando el suministro de servicios online como pueden ser la telemedicina, asistir a sesiones de fitness o recibir servicios de asesoría online. En este capítulo a nivel empresarial, podríamos incluir todas las apps que nos permiten el trabajo colaborativo, videoconferencias y almacenaje en la nube.
  • Formación y conferencias virtuales. La imposibilidad de celebrar eventos presenciales nos ha llevado a descubrir las posibilidades reales de las plataformas online de formación y conferencias. Los centros educativos y universidades siguen sus programas por este medio, y las conferencias profesionales se están adaptando a este entorno virtual. La gran oferta de formación especializada en muchos sectores y el confinamiento están siendo aprovechados por muchos profesionales para capacitarse en temas que por falta de tiempo no habían hecho.
  • El cloud. Ha sido una solución utilizada por muchas empresas para facilitar el trabajo colaborativo. Los servicios SAAS y PAAS han permitido disponer de información y datos y utilizar los servicios de analítica de una forma segura, rápida y eficiente. Las reticencias a utilizar este tipo de servicios en sectores tan regulados como el farmacéutico, se van a poner a prueba ante la pura necesidad que plantea esta pandemia.

Digitalización y regulación.

En el entorno regulado del sector farmacéutico no es posible avanzar en la digitalización sin garantizar la integridad de datos.

Cuando se sitúan los datos/información en el centro de la toma de decisiones, la fiabilidad (ALCOA) de los mismos, es la base que sustenta todo lo demás. Poner en cuestión cualquiera de los atributos que definen la calidad de los datos destruye cualquier sistema o proceso que hayamos construido con esta base.

Garantizar la integridad de datos en sistemas basados en papel empieza a ser más que difícil por el coste e inversión de recursos que requiere. Incluso los sistemas híbridos están ya muy cuestionados por la dificultad en trazar la correspondencia del registro electrónico al papel. Los procesos gestionados con sistemas informatizados y registro electrónico presentan muchas ventajas y son mucho más eficientes. El reto más importante en este caso es la seguridad (ciberseguridad) o como mantener los registros íntegros y el funcionamiento del sistema libre de ataques o intrusiones.

Iniciativas en digitalización en plantas farmacéuticas

En las plantas farmacéuticas se multiplican las iniciativas para digitalizar las operaciones en producción (EBR, MES) y en los laboratorios (ELN, LIMS) ya hace tiempo. Al mismo tiempo, la integración de los diferentes sistemas permite crear repositorios de datos, que pueden ser explotados con herramientas de analítica avanzada y para automatizar procesos, como puede ser el O/CPV para monitorizar el desempeño, o incluso con los sensores adecuados (PAT) trabajar en la dirección de la liberación de lotes en tiempo real RTRT.

A todo ello se unen múltiples iniciativas para utilizar toda esa información con machine learning e inteligencia artificial para ir a mantenimientos predictivos (condition-based maintenance) y otras aplicaciones para mejorar los procesos productivos.

Conclusiones

No todo va a ser negativo, aunque el coste en vidas es lo que no vamos a poder recuperar. Como en toda crisis, la de la Covid-19 va a suponer un revulsivo para revisar y acelerar los planes de digitalización en las empresas con intención de seguir siendo competitivas.

La prueba de campo que se está realizando por parte de los empleados en el uso intensivo de tecnologías digitales, seguramente va a ayudar a aumentar la consciencia y la cultura digital general, lo cual ya es un paso decisivo.